El Mundial de los afrodescendientes


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La Paz, 17 Jul. (Prensa Jorge Medina).- Para millones de fanáticos del fútbol de todo el mundo, África acaba de ganar la Copa del Mundo, puesto que la cantidad de afrodescendientes que defendieron los colores de Francia tienen origen en países africanos y llegaron al país europeo con motivo de la diáspora y la migración por conflictos sociales.

La composición del equipo francés representa una poderosa respuesta contra la construcción de muros y centros de detención, para detener y deshumanizar a las poblaciones inmigrantes. Estas políticas son impulsadas por algunos países desarrollados tales como Estados Unidos, Inglaterra y la propia Francia.

El debate sobre la inmigración en Francia, que en ocasiones llega a ser tóxico, fue un anticipo del debate global contemporáneo de Estados Unidos sobre la inmigración, que convierte a las poblaciones más vulnerables en ladrones, violadores y asesinos.

Justamente los problemas en los que está envuelta Francia por la presencia de la población negra en su país han causado en más de una ocasión enfrentamientos con la Policía y mayores pedidos de justicia racial y oportunidades económicas para esta población.

Pero frente a esta situación, la diversidad racial y étnica del equipo francés en el Mundial dio una ejemplar lección a las autoridades y políticos de Francia y de otras latitudes del mundo respecto a que la inmigración, la globalización y la ciudadanía pueden ser la llave para el progreso, la unidad y la solidaridad entre pueblos.

“Para mí es un alegría ver cómo afrodescendientes levantaron la Copa del Mundo en una muestra clara de lo que genera la migración y la diáspora africana. Los prejuicios, el racismo y la discriminación impiden entender que un verdadero progreso se logra a partir de la apertura de puertas y brazos a nuestras hermanas y hermanos que requieren cobijo y protección”, reflexionó Jorge Medina, exdiputado afroboliviano.

Pese a esta ejemplar muestra de diversidad en la Selección de Francia, los afrodescendientes siguen siendo discriminados por el color de su piel. Un gran número de inmigrantes africanos, incluidos los que huyen de las zonas de guerra, se enfrentan a la dificultad de lograr entrar a Francia junto a sus familias.

"Francia debería agradecer a África por la obtención del título mundial y la mejor manera de hacerlo es respetando la condición de personas de los migrantes y afrodescendientes que llegan o están en su país para alcanzar mayores oportunidades de empleo, de salud, de educación, de vivienda... en resumidas cuentas, de vida", declaró Medina.