Líderes afrodescendientes e indígenas son asesinados en Colombia


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La Paz, 15 May. (Prensa Jorge Medina).- La Oficina de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos en Colombia aseguró que la situación de los líderes sociales en ese país cada año es más crítica. El comparativo inició un año antes de la firma de los acuerdos de paz. En el 2015 hubo 41 asesinatos, 2016: 61, pero en el 2018 se tuvo la cifra más violenta con 115 líderes ultimados. De enero a abril de 2019 la cifra ya va en 51 asesinatos.

Entre los asesinados están líderes afrodescendientes e indígenas, quienes son los más afectados por la violencia. De acuerdo con la ONU, una vez más, los patrones de violencia están dirigidos más a este sector.

En diferentes atentados se han registrado asesinatos este año en Colombia. Por ejemplo en la Comisión de Restitución Tierras en Tibú, Norte de Santander que dejó 2 muertos y varios heridos. El asesinato a la maestra Aida Islena Montenegro en el Tambo, y el de Daniel Rojas presidente de la Junta de Acción Comunal, JAC, de la vereda López y comunero del resguardo indígena López Adentro, en Caloto, al norte del Cauca, como lo informó el senador indígena Feliciano Valencia.

Guillermo Hernández, delegado adjunto en Colombia, aseguró que uno de los temas que consideran se debe analizar con cuidado es por qué, luego de la firma de los acuerdos de paz, la violencia contra los líderes ha aumentado de manera significativa.

“Evidentemente lo que más preocupa a la comunidad internacional y por supuesto a los colombianos, es la tendencia que se mantiene altísima de ataques y muertes de defensores de derechos humanos, líderes sociales. Parte de la sorpresa es porqué luego de firmar un acuerdo, aumentan los asesinatos durante 3 años seguidos”, declaró.

La ONU aseguró que falta la presencia del Estado para atender las necesidades de las comunidades, también se advirtieron serios retrasos en la implementación del punto rural de los acuerdos.

La oficina de la ONU de Derechos Humanos también dijo que se temen nuevas cifras, dado el año electoral en el que se encuentra Colombia.  “El peligro y estigmatización ha aumentado con ocasión a las campañas políticas, especialmente contra aquellos que viven en zonas rurales, caracterizadas por la carencia de servicios básicos, los altos niveles de pobreza y los cultivos ilegales”, concluyó la ONU.